En los meses soleados, colgar la ropa al sol es todo lo que hace falta para tenerla seca y lista para vestir; pero en los días más cortos, lluviosos y fríos, esta deja de ser una opción. De igual forma, puedes simplemente no contar con el espacio necesario, el tiempo o las ganas para tender tus prendas al aire libre. En todos estos casos, contar con una secadora es ideal para controlar todo el montón de ropa recién lavada.
Aunque, por lo general, cualquier secadora puede eliminar la humedad, algunos modelos tardan mucho tiempo en hacerlo, desperdician energía e incluso pueden quemar y dañar las prendas delicadas. También las hay sorprendentemente económicas, silenciosas y adecuadas para trabajar con lana y seda. Para ayudarte a escoger, hemos elaborado esta guía de compra. Desde la capacidad de prendas, el diseño y la eficiencia energética, hasta los controles para características adicionales y funciones inteligentes, hemos cubierto lo necesario para encontrar el modelo perfecto para tus necesidades y presupuesto. También comparamos más de 30 de los mejores modelos y seleccionamos nuestros cinco favoritos. Continúa leyendo para descubrir qué modelos superan al resto y lo que los hace destacar.
Tipos de secadoras
Lo primero es lo primero: hay varios tipos distintos de secadoras en el mercado. Las mejores durarán entre 8 y 12 años o hasta más, por lo que es importante escoger bien. Mientras que con la mayoría de los dispositivos electrónicos puedes seleccionar el tipo según tus preferencias personales, con las secadoras es necesario conocer la que realmente se adapta a tu zona de lavado, ella es el que manda para empezar. Si has tenido una secadora antes, probablemente querrás omitir esta sección y obtener un modelo similar (más nuevo y mejorado). Pero si vas a adquirir uno por primera vez, los párrafos que vienen a continuación te brindarán información crucial.
Secadoras a gas versus eléctricas
A menos que estés dispuesto a remodelar, lo primero que debes verificar son las opciones de conexión con las que cuentas en tu zona de lavado. La mayoría de los hogares europeos cuentan solo con conexión eléctrica; pero, en algunos casos, es posible contar con la opción de conectar una secadora a gas. Si bien estas últimas se están volviendo cada vez más inusuales, y tanto su coste inicial como su instalación tienden a ser altos y difíciles. Sin embargo, el uso puede resultar más económico que el de los modelos eléctricos.
Si cuentas con una toma de gas en la zona de lavado, vale la pena comparar las tarifas del gas y de la electricidad en tu región, así como el consumo estimado de los modelos preseleccionados de ambos tipos. Para algunos, una secadora a gas también podría ser más inofensiva con el medio ambiente, por ejemplo, si se utiliza la electricidad procedente de centrales de carbón. Aunque si tienes acceso a energías renovables, un modelo eléctrico será la mejor opción.
Secadoras con ventilación versus sin ventilación
Las secadoras a gas suelen tener ventilación; los modelos eléctricos, por su parte, pueden contar con ella o no. ¿Cuál es la diferencia? Las secadoras ventiladas siempre necesitan un respirador, por ejemplo, un agujero en la pared o una ventana abierta para liberar el calor y la humedad que producen. Si ubicas este modelo en una habitación sin ventilación, rápidamente se convertiría en una sauna. Si bien la instalación de una secadora ventilada puede ser más complicada, también tiene ventajas. En primer lugar, suelen ser más baratas y pueden secar la ropa más rápido. También son más pequeñas, más livianas y algunos modelos incluso pueden colgarse de la pared. Las desventajas son que no pueden reutilizar el calor producido y su funcionamiento es bastante costoso. Dado que utilizan temperaturas más altas, también existe el riesgo de que estropeen prendas delicadas, especialmente aquellos modelos más económicos. Sin embargo, debido al coste de adquisición considerablemente más elevado de las secadoras sin ventilación, un modelo con ventilación es a menudo la opción más económica para aquellos que usan poco la secadora.
Si tu zona de lavado no cuenta con la ventilación adecuada, ni siquiera consideres comprar un modelo ventilado. Por fortuna, existen bastantes opciones sin ventilación y la infinidad de opciones de instalación no es su única ventaja. Estos aparatos reutilizan el calor producido, por lo que consumen menos electricidad. También operan a temperaturas más bajas y son más delicados con tu ropa, salvo que los ciclos de secado tiendan a ser más largos.
Los dos tipos más comunes de modelos sin ventilación son las secadoras por condensación y las de bomba de calor. Las secadoras por condensación emplean un termocambiador de calor que toma la humedad del aire liberado y luego la recoge en un colector de agua o la drena. Los modelos de bomba de calor son más complicados, utilizan una tecnología de compresor similar a un refrigerador para recircular el aire y eliminar la humedad. Las secadoras con bomba de calor son ciertamente más costosas y tardan más en secar la ropa. También son bastante eficientes desde el punto de vista energético, emiten menos vapor y son más delicadas con las telas, ya que pueden funcionar a temperaturas muy bajas. Si piensas usar la secadora muy habitualmente, te recomendamos adquirir un modelo con bomba de calor. No solo ahorrarás dinero, sino que también será más ecológico. Si lo que deseas es usarla en ocasiones, es posible que el precio elevado de la bomba de calor no se amortice durante el ciclo de vida del electrodoméstico y la secadora por condensación podría ser una opción más económica.
Secadoras todo en uno
Finalmente, podrías estar considerando un aparato combinado que funcione como lavadora y secadora. Si bien el concepto parece tentador, desafortunadamente, por ahora seguirás obteniendo un mejor rendimiento en dos dispositivos por separado. Los modelos 2 en 1 son conocidos por estropearse más rápido. Además, los ciclos de secado son más largos y su variedad de funciones más limitada. Finalmente, no es posible introducir la siguiente porción de ropa mientras la secadora todavía se está ocupando de la primera, lo que hace que esta combinación requiera de bastante tiempo. Si tienes un espacio limitado, las 2 en 1 podrían ser una solución aceptable. Pero si puedes adquirir una lavadora y una secadora por separado, los resultados serán mucho mejores.
Consideraciones esenciales
Una vez que conoces el tipo de secadora que se adapta mejor a tu zona de lavado, es hora de analizar otros aspectos clave. En esta sección explicaremos cómo calcular la capacidad necesaria, las funciones que no debes olvidar y otros aspectos relevantes.
Espacio
Antes de comprar una secadora, es fundamental que midas el área donde la vas a instalar. Es conveniente dejar unos centímetros adicionales a ambos lados y detrás para que el aire circule mejor. Las dimensiones estándar de una secadora son 85 x 60 x 60 cm, pero los modelos de los diferentes fabricantes pueden variar en sus dimensiones. Es posible que también desees invertir en un pedestal que eleve el dispositivo a una altura más accesible. Adicionalmente, debes medir los pasillos, puertas y escaleras para asegurarte de que la secadora pueda llegar a la zona de lavado sin destrozos de propios y extraños, y tener en cuenta el espacio adicional que necesitará para su apertura.
La mayoría de modelos actuales son secadoras de carga frontal. Algunas veces, la puerta se puede invertir para abrir de izquierda o derecha, según las preferencias del usuario. Esto es muy útil si piensas colocar la secadora junto a la lavadora, ya que permite transferir la ropa sin que las puertas representen un problema. Algunos modelos de secadoras tienen puertas laterales (o abatibles), que pueden contener la ropa mientras descargas el aparato. Solo necesitarás de cierta flexibilidad adicional para poder alcanzar los elementos en la parte posterior del tambor. Si no cuentas con espacio delantero adicional en tu zona de lavado, busca una secadora de carga superior con controles de protección traseros.
También puedes considerar apilar la secadora en la parte superior de la lavadora. En este caso, recomendamos que consultes con el fabricante cuáles son los modelos compatibles. Es esencial que ambos aparatos sean exactamente del mismo tamaño y que adquieras un kit de apilamiento que los mantenga unidos de forma segura.
Capacidad
Una vez calculadas las dimensiones exteriores de la secadora, querrás hacer lo mismo con respecto a su interior. La cifra de capacidad en las especificaciones se refiere al peso de la ropa seca que puede contener (debido a la absorción de agua, la ropa se vuelve mucho más pesada una vez lavada). Pero este número puede no ser útil si nunca antes has tenido una secadora. Dado que la ropa se expande a medida que se seca, una forma de calcular la capacidad necesaria es verificar cuántos kilogramos caben en tu lavadora actual y aumentar esa cifra en un 30 o, preferiblemente, en un 50%. La sobrecarga constante del tambor ejercerá una presión adicional sobre la secadora, extenderá los tiempos de ciclo y acortará su vida útil. ¿Te estás preguntando cómo es posible apilar una secadora a una lavadora si la primera necesita una mayor capacidad? Dado que las secadoras no centrifugan tan rápido como las lavadoras, los fabricantes pueden asignar más espacio para un tambor más grande dentro de un cuerpo del mismo tamaño.
Otra forma de calcular la capacidad de una secadora es tener en cuenta el número de personas que la usarán. Las secadoras más pequeñas de 6 a 7 kg se adaptarán a 1 a 2 personas, y tal vez, a una familia con un niño pequeño. Las secadoras de 8-9 kg le vendrán fenomenal a las familias de tamaño medio, de 3 a 4 personas. Las familias numerosas deben buscar una secadora espaciosa de 10 kg; la mayoría de los fabricantes no ofrecen modelos con capacidades superiores a 10 kg.
Tambor
Probablemente la parte más importante de la secadora sea el tambor. Todos los modelos previamente recomendados cuentan con tambores de acero inoxidable en lugar de estar revestidos de cerámica o de plástico. Los primeros no se pueden rayar o dañar con cremalleras, botones o remaches; de esta forma, la superficie interna permanece como nueva al cabo de mucho tiempo de uso, y tus prendas no se engancharán incluso después de años.
Algunos modelos tienen función de centrifugado inverso; esto significa que el tambor gira en ambas direcciones durante el ciclo, evitando así que los artículos se enreden y asegurando un secado más uniforme. Si tu lavadero es algo oscuro o tiene poca luz, también puedes considerar un modelo con iluminación interior incorporada que te facilite encontrar artículos pequeños como calcetines. Si bien estas dos características no son esenciales para el secado, podrían facilitar la descarga de la ropa en ciertas circunstancias.
Eficiencia energética
Si planeas usar tu secadora muy habitualmente, es fundamental que te hagas con un modelo económico. En la Unión Europea, todas las secadoras tienen una etiqueta energética. La eficiencia energética se clasifica de A +++ a D, y las calificaciones más altas significan un dispositivo con mayor eficiencia energética. También se calcula el consumo anual ponderado. Ojo, que el consumo real puede diferir. La cifra de la etiqueta se basa en 160 ciclos de secado para el programa de prendas de algodón y permite comparar entre diferentes modelos.

Al adquirir una secadora, ten en cuenta que una clasificación de eficiencia energética más alta generalmente se traduce en ciclos de secado más largos; por lo tanto, necesitas encontrar un equilibrio entre ambos. La etiqueta energética enumera el tiempo del ciclo estimado de un programa de prendas de algodón estándar a carga máxima. Esto se debe a que el algodón es una de las fibras que más agua absorbe y necesita más tiempo en secarse. Si no encuentras problemas con las cifras indicadas para el algodón, lidiar con cargas mixtas y sintéticas te será muy sencillo.
Aunque no está directamente relacionado con la eficiencia energética, en los modelos sin ventilación la etiqueta energética también contiene información sobre la eficiencia de la condensación. Esta se califica de la A hasta la G, y de igual forma, una calificación más alta significa una mayor eficiencia. Dado que algo de humedad se escapa inevitablemente del aparato, este es un aspecto crucial para los cuartos de lavado con una ventilación deficiente. Los modelos de bomba de calor funcionan mejor y suelen puntuar A o B. Las secadoras por condensación tienden a emitir más humedad y pueden tener una menor eficiencia de condensación; por otra parte, en áreas bien ventiladas, ninguna debería representar un problema.
Características que no puedes omitir
Por ahora, hemos cubierto el rango de funciones de tu próxima secadora. Si bien los fabricantes tienden a atraer a los compradores con bastantes funciones adicionales cada vez más sofisticadas, si deseas obtener la mejor secadora que se adapte a tu presupuesto, hemos enumerado las características esenciales.
Sensores de control
Todas las secadoras cuentan con programas cronometrados que permiten al usuario establecer la duración del ciclo manualmente. El problema viene al seleccionar un número demasiado bajo, que dará lugar a prendas demasiado húmedas; mientras que un número demasiado alto podría sobrecalentar e incluso encoger algunas de tus prendas favoritas. Afortunadamente, son cada vez más habituales las secadoras con sensores de humedad, y esta característica a menudo se puede encontrar incluso en secadoras económicas. La mayoría de los modelos también permiten seleccionar entre varios niveles de humedad dependiendo de si deseas que la ropa esté ligeramente húmeda para un planchado más fácil, seca para guardarla en el armario o extra seca para colocarla en una bolsa de plástico para un almacenamiento prolongado. Los sensores integrados están programados para estimar la cantidad de humedad que queda en la ropa y, una vez que se alcanza el nivel de secado seleccionado, el ciclo se detiene.
Los modelos más avanzados también cuentan con sensores de temperatura que pueden controlar el calor en el tambor. Estas secadoras permitirán programas de baja temperatura, que pueden manejar artículos delicados, y de alta temperatura, como ciclos de secado rápido o programas antialérgicos para personas con pieles sensibles.
Finalmente, algunas de las secadoras de gama alta tendrán sensores avanzados que consideran criterios adicionales como la dureza del agua para estimar con mayor precisión la duración del ciclo.
Alerta al culminar el ciclo
Si una vez finalizado el ciclo dejas las prendas demasiado tiempo en la secadora, es probable que se formen pliegues y arrugas. Por eso, en ese caso te recomendamos una secadora que emita un sonido armónico o que incluso reproduzca un popurrí musical una vez que haya terminado su trabajo. La mayoría de los modelos permiten activar o desactivar la alarma, e incluso algunos ajustarles el volumen.
Prevención de arrugas
Sin importar lo cuidadosamente que intentes programar tus días de lavado, a veces no es posible descargar la secadora inmediatamente una vez que ha terminado. La solución es una secadora con función antiarrugas. Esto significa que el tambor, durante un tiempo o hasta que lo vacíes, continuará girando suavemente a intervalos regulares para evitar que se formen arrugas.
Características adicionales
Si cuentas con un presupuesto amplio, quizás pueda valer la pena escoger una secadora con más características. Las funciones que cubrimos en esta sección no garantizan un mejor secado ni son esenciales para todos los compradores. Pero, dado que para algunas personas podrían ser útiles, echemos un vistazo a lo que puedes obtener.
Operación silenciosa
Si tu secadora se encuentra en el sótano, incluso el modelo más ruidoso no será una molestia. Pero si está ubicada en un piso pequeño, que el aparato sea ruidoso puede perturbar el sueño o las actividades diarias. Algunos modelos tienen un diseño antivibración que minimiza los niveles de ruido. Sin embargo, no te dejes engañar por las tentadoras frases de la publicidad. Si tu prioridad es una secadora silenciosa , consulta la etiqueta energética. En el lado derecho verás el nivel de potencia acústica en decibelios (dB), medido durante la fase de secado del programa de prendas de algodón.
¿Cómo saber cuándo es demasiado ruidoso? una conversación promedio entre dos personas es de aproximadamente 60 dB. Sin embargo, un aumento de tan solo 3 dB corresponde a una duplicación del nivel de sonido. Por eso, si eres sensible al ruido, un decibelio más o menos marcará una diferencia considerable.
Programas para prendas delicadas
Si planeas introducir en la secadora prendas de seda, lana u otros tejidos delicados, te recomendamos invertir en un modelo que tenga programas específicos para manejarlas. El secado a temperaturas más bajas y un secado más suave evitarán que la ropa se encoja y se dañe. Algunos modelos vienen con rejillas de secado que permiten colocar en la secadora no solo prendas, sino también zapatos, sombreros, juguetes y otros artículos que no deseas agitar. Si cuentas con mucha ropa de lana, es posible que desees un modelo que haya sido aprobado y certificado por Woolmark Apparel Care. Sin embargo, revisa siempre la etiqueta de la ropa para obtener instrucciones. Si advierte contra el uso de secadora, incluso el programa más suave puede ser demasiado fuerte.
Modo de desinfección
Si tiene alergias, piel sensible o el sistema inmunológico comprometido, es posible que desees un modelo que cuente con un programa de alta temperatura que elimine los ácaros del polvo y las bacterias. Este programa también es útil para secar y desinfectar la ropa de bebé.
Seguro para niños
Hablando de niños pequeños, es fundamental evitar la posibilidad de que interfieran con los controles o, peor aún, que se encierren dentro de la secadora. Muchos modelos ofrecen la opción de bloquear el dispositivo a menos que se presione una combinación de botones. Esto puede resultarles útil a padres primerizos.
Inicio retardado
Si bien esto puede no ser esencial, tener la ropa lista para cuando regrese del trabajo o por la mañana al levantarte de la cama puede ser atractivo y útil para algunas personas. Muchas secadoras cuentan con un temporizador, o con función de inicio retardado, que permite retrasar durante varias horas el inicio del ciclo.
Aire fresco
Este programa, a veces también llamado refrescamiento, permite refrescar rápidamente la ropa que lleva un tiempo colgada en el armario. Aunque no es esencial, se encuentra en la mayoría de las secadoras.
Controles inteligentes
Hoy en día los modelos de gama alta se pueden controlar cómodamente de forma remota a través de una aplicación móvil o mediante asistente de voz. Las características típicas incluyen iniciar o detener un ciclo, ajustar la configuración, recibir información sobre el tiempo restante y conocer cuándo está la ropa lista para recolectarse. Algunos modelos inteligentes también permiten el diagnóstico remoto o pueden programar automáticamente el secado a la hora en la que los costes de la electricidad son los más bajos. Aun así, deberás cargar y descargar la secadora manualmente; por lo tanto, encontramos estas características agradables, pero no indispensables. Además, si tu secadora se estropea, es probable que un modelo más tecnológico sea más caro de reparar.
Alisado al vapor
Otra función que se encuentra en algunas secadoras de gama alta es el ciclo de vapor. Se dice que elimina las arrugas y los olores no deseados. Sin embargo, también aumenta considerablemente los costes iniciales y de funcionamiento y, de todos modos, no puede reemplazar el efecto de las prendas recién lavadas y cuidadosamente planchadas.
Cómo cuidar tu secadora
Si la cuidas correctamente, la secadora debería durar bastantes años. La negligencia no solo puede dar lugar a ciclos más largos y a mayor consumo, sino que también puede implicar peligro de incendio. Aquí te damos algunos consejos esenciales para alargar la duración de la secadora y evitar ese peligro.
- Lee el manual y sigue las recomendaciones. No excedas la capacidad que indicada para el tipo de carga que deseas secar.
- Centrifuga la ropa en la lavadora en el ajuste más alto disponible antes de ponerla en la secadora.
- Si cuentas con un modelo con ventilación, es necesario limpiar el respiradero al menos una vez al año. Si tu modelo no cuenta con ventilación, revisa cada cuánto debes limpiar el termocambiador.
- Evita introducir ropa que se haya ensuciado con gas, aceite de cocina, agentes de limpieza u otras sustancias inflamables. Si debes usar secadora con ellos, utiliza la temperatura más baja y un ciclo de secado que concluya con un período de enfriamiento.
- Limpia el filtro de pelusas antes o después de cada ciclo; esto evitará el sobrecalentamiento y mejorará su eficiencia.
- Vacía el contenedor de agua y deja la puerta entreabierta después de cada uso.
- Aspira la ventilación y las grietas con polvo al menos una vez al año.
Conclusión
Una buena secadora no solo ahorra tiempo y esfuerzo en las tareas del hogar, sino que también le da a tu ropa un aspecto fresco y limpio, y proporciona una higiene adicional. Para este artículo hemos seleccionado diferentes modelos de secadoras que cubren todas las necesidades y presupuestos, y que nos impresionaron no solo por sus especificaciones y relación calidad-precio sino por las reseñas de los consumidores a largo plazo y de los expertos independientes. Nuestra primera elección, la Samsung DV90M6200CW / EF destaca especialmente por combinar eficiencia energética, rápido rendimiento y una excelente variedad de programas, que serán adecuadas para una amplia gama de clientes.









