Afrontémoslo: para muchos de nosotros, un buen café mañanero es fundamental para que el día sea un éxito. Y, aunque tomarlo en una buena cafetería es algo especial, también se puede obtener mucho placer disfrutando en casa nuestra bebida favorita, repleta de sabor. Tal vez tengas la sensación de que una máquina de café no es un dispositivo demasiado sofisticado. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, especialmente ni no te contentas con un simple café, sino que quieres un buen café. Solo los mejores modelos pueden acercarse a lo que recibirías de las manos de un camarero experimentado.
Antes de escribir este artículo hemos analizado más de 130 máquinas de café. Las hemos comparado basándonos en un amplio abanico de funciones: calidad de la bebida (con y sin leche), facilidad de uso, diseño y proceso de limpieza. Tuvimos en cuenta el consejo de expertos en café, los resultados de pruebas independientes y las reseñas de los usuarios. Si quieres aprender más acerca de los secretos de un gran café, te animamos a que eches un vistazo a nuestra guía que explica en mayor profundidad las diferencias entre los diversos métodos de preparación del café y las características esenciales de una máquina de café de calidad superior. Cuando ya sepas cómo elegir el mejor modelo, cómo ajustarlo a tu gusto y cómo mantenerlo, en pocos minutos tendrás a tu disposición el café perfecto sin moverte de casa. Y ese es un acontecimiento que te cambiará la vida.
Guía de compra
El mundo del café está lleno de hermosos matices que, una vez aprendidos, abren el camino a nuevos niveles de sabor y aroma. Sin embargo, llegar a ese punto no es fácil: desde seleccionar los granos adecuados hasta dominar perfectamente el proceso de preparación, ya que cualquier error minúsculo afectaría al resultado. Hemos creado esta guía para explicar las diferencias entre las diferentes máquinas de café, cómo funcionan y cómo mantenerlas adecuadamente. Sin embargo, para entender cómo preparar un buen café, debemos ser capaces de reconocerlo. Así que vamos a empezar con la bebida que con frecuencia se piensa que es el rey de todos los cafés: el espresso.
Preparación del espresso perfecto.
¿Sabías que hay una norma ISO para el espresso? Esta modalidad de café se prepara forzando el paso de agua casi hirviendo a través de café finamente molido y comprimido. El resultado perfecto es un café de unos 25 ml que ofrece un aroma intenso y un sabor rico y lleno de matices. Una característica única de un espresso elaborado correctamente es su crema: esa capa cremosa y rica de fina espuma de tonalidad avellana que se forma sobre el café. Para elaborar el espresso y la crema del café correctamente influyen todas y cada una de las fases del proceso de preparación: la cantidad y la temperatura del agua, la presión utilizada, la cantidad de café y la finura de su molienda, la calidad y el tueste del grano, etc. No es de extrañar que el mejor espresso se pueda preparar manualmente después de años de perfeccionar cuidadosamente este arte. Sin embargo, la mayoría de nosotros carecemos de la paciencia, la experiencia y el talento para preparar a mano un espresso perfecto. Y ahí es donde entran las cafeteras con diferentes grados de automatización, dependiendo de tus necesidades.
Preparación del divino brebaje: tipos de máquinas de café
Las máquinas de café manuales para espresso son las más asequibles y se enorgullecen de su potencial para elaborarlos, ya que el consumidor puede controlar todos y cada uno de los pasos del proceso. Sin embargo, tendrás que aprender a moler y cargar el café en el portafiltros, y a continuación ajustar la palanca con la fuerza adecuada. Tendrás que comprar un molinillo independiente y un dispositivo vaporizador para la leche. Además, también hay que tener en cuenta que limpiar una máquina manual es bastante engorroso.
Todo esto suena demasiado complicado para prepararte el cafelito de la mañana, pero si aspiras a desarrollar tus habilidades como camarero, probablemente las máquinas de espresso semiautomáticas te atraerán más. Estas máquinas utilizan una bomba para aplicar la presión correcta para extraer el café, y el camarero solo debe concentrarse en la molienda y en prensar el portafiltros correctamente. Los modelos semiautomáticos se parecen a los que se ven en las cafeterías, solo que son más pequeños. Muchas de estas máquinas de café vienen con un tubo vaporizador integrado para espumar la leche; sin embargo, para alcanzar el resultado perfecto con el vaporizador también se necesita algo de práctica. Aquí puedes aprender más acerca de las cafeteras de espresso semiautomáticas más vendidas.
Por último, existe una solución para los adictos al café menos diligentes: las cafeteras para espresso totalmente automáticas. A veces también se las llama cafeteras todo en uno o cafeteras del grano a la taza. El nombre lo dice todo, ya que la máquina lo hace todo sola: moler los granos, apretarlos en el portafiltros, aplicar presión y agua caliente y vaporizar la leche. La verdad es que es impresionante y deja muchas posibilidades a que algo salga mal a lo largo del proceso. Por lo tanto, las mejores máquinas de espresso totalmente automáticas siempre serán caras. A decir verdad, ni siquiera los modelos más caros sustituyen totalmente a un camarero experimentado en la preparación de café. Sin embargo, los modelos de gama alta se acercan hasta un nivel sorprendente y más que adecuado. Tanto que, para la mayoría de los amantes del café, la diferencia fácilmente puede pasar desapercibida. Las todo en uno también ofrecen complejas opciones de personalización y son capaces de preparar las recetas de café más populares. Combina estas ventajas con un proceso de limpieza sencillo, el ahorro que puedes conseguir evitando visitas a tu cafetería favorita y la enorme comodidad de tener a mano un café casi perfecto en cualquier momento, y comprenderás fácilmente por qué estas máquinas justifican sus impresionantes precios.
Un grupo diferente del resto son las máquinas de café integradas. En cuanto a sus funciones, estas son muy similares a las de las máquinas totalmente automáticas, pero se pueden integrar en los muebles de la cocina para ahorrar espacio. Las máquinas de café integradas ofrecen una estética fantástica, pero son caras de comprar y reparar, por lo que resultan más adecuadas para los amantes del café más experimentados.
Si no te gusta mucho el café espresso, otra opción son las cafeteras de filtro. Estas máquinas funcionan haciendo gotear el agua lentamente a través de los granos de café molidos, obteniendo una gran cantidad de café más ligero y suave. Es una forma muy cómoda de servir café para grupos grandes o para aquellos que prefieren el café largo de agua.
Finalmente, para los que les gusta la comodidad y tienen pocas ganas de limpiar, las máquinas de cápsulas son la solución perfecta. Son extremadamente sencillas de usar: simplemente introduces la cápsula, aprietas el botón y el dispositivo prepara el café. Como el café ya viene prensado en la cápsula, no hace falta limpiar los restos. Sin embargo, estarás limitado por la menor variedad. Aunque algunas cápsulas producen un café satisfactorio, para los amantes del café que han descubierto la alegría de buscar granos de variedades especiales pertenecientes a pequeñas empresas de tueste, el café de cápsula será toda una decepción. Además, la mayoría de los fabricantes envasan su café en cápsulas de plástico muy difíciles de reciclar que generan una cantidad enorme de desechos. Nespresso es una agradable excepción, ya que fabrica sus cápsulas con aluminio reciclable 100%. Si quieres saber más sobre los modelos de Nespresso, sigue leyendo aquí.
El secreto está en los detalles: examinamos el interior de una cafetera automática
Dado que las cafeteras completamente automáticas son las más complejas, vamos a analizarlas en más profundidad. Cuentan con varios componentes esenciales que no solo influyen en el sabor del café, sino también en la facilidad de uso de la máquina.
Molinillo
Hay un buen motivo por el cual empezamos todas nuestras reseñas de máquinas de café espresso por aquí: ni siquiera los granos más selectos y de mejor calidad servirán de mucho si la calidad de la molienda es mala. Los verdaderos maestros del espresso usan molinillos externos independientes, pero las cafeteras automáticas vienen con molinillos integrados. Eso es porque los integrados no obtienen un resultado tan bueno como los primeros. Sin embargo, la calidad de la molienda en las máquinas que preparan el café del grano a la taza no deja de mejorar.
Lo primero que deberías saber de los molinillos es que los hay con muelas de acero inoxidable y de cerámica. Se suele afirmar que los molinillos cerámicos son más silenciosos, duran más y generan menos calor. Por otro lado, los molinillos de acero también son muy robustos y bastante más baratos. Además, también es fundamental la forma de la muela. De nuevo, se pueden distinguir dos tipos: muelas cónicas y muelas planas en forma de disco. Una muela cónica produce lo que se llama molienda bimodal: algunas partículas son ligeramente más grandes que otras. Las muelas en forma de disco producen partículas perfectamente uniformes, incluso cuando la molienda es muy fina. Los expertos en café espresso explican que la molienda bimodal fácilmente puede hacer que se sobreextraiga el café de las partículas más finas mientras el agua simplemente se filtra entre las más gruesas. Esta sobreextracción parcial puede trasladar algunas notas amargas a tu bebida. La molienda unimodal permite una extracción más uniforme y un sabor más dulce y rico en matices. Al menos en teoría, porque también influye cómo maneje la molienda tu máquina de café. Muchas cafeteras todo en uno automáticas tienen dificultades para conseguir moliendas muy finas, por lo que esa característica se vuelve inútil. Además, las muelas cónicas son más asequibles y más populares en los modelos para el consumidor particular. Si disfrutas principalmente con bebidas a base de cafés largos y con leche, probablemente no notarás mucha diferencia en el sabor y puedes decantarte con toda tranquilidad por una máquina con molinillo de muelas cónicas de buena calidad.
Unidad de preparación
La siguiente pieza crucial de tu máquina de café es la unidad de preparación. Cuando los granos ya están molidos, la unidad de preparación los presionará formando un disco, aplicará presión y hará pasar agua caliente a través del disco de café para producir la bebida de café. Algunos fabricantes producen modelos con unidades de preparación no extraíbles, publicitando que sus sistemas de limpieza automática son tan buenos que no se necesita lavarlas manualmente. No creemos que exista nada en este mundo que no se beneficie de una limpieza manual concienzuda de vez en cuando. No te arriesgues a que aparezcan residuos mohosos en tu unidad de preparación y opta por un modelo con la unidad de preparación extraíble. Lavarla con regularidad te garantizará un café de mayor calidad y una vida útil más larga para tu máquina.
Bomba
Tal y como se mencionó anteriormente, la presión es crucial para extraer un buen espresso. Por esta razón, los fabricantes tienen tendencia a presumir de los impresionantes valores de su bomba, engañando a los usuarios para que crean que un número más alto es mejor. ¡Error! En una cafetera manual, el espresso perfecto se extrae con tan solo 9 bares de presión. Entonces, ¿por qué las máquinas automáticas tienen más? Pues porque no funcionan del mismo modo que las manuales. La calidad de la molienda y cómo se presione también afecta al resultado. La máquina puede alardear de una bomba de 19 bares y ser incapaz de extraer el café de su molienda más fina. Por todo ello, confía más en los expertos y en las opiniones de los usuarios que en el número de bares que aparezca en la caja.
Sistema de espumado
Cierto, ya hemos hablado suficiente de la preparación de café espresso, pasemos a esos deliciosos cafés latte y cappuccino. En general tendrás que elegir entre tres sistemas diferentes, y cada uno de ellos tiene sus pros y sus contras.
Tubo vaporizador – se trata de la solución más sencilla y barata, pero exige cierta habilidad manual. En teoría, con él se puede conseguir la microespuma más suave y fina. ¡Además, podrás practicar el arte del latte! Las máquinas de café espresso con tubo vaporizador son bastante fáciles de limpiar; sin embargo, el proceso de limpieza también debe aprenderse. Por eso, espumar la leche manualmente no es algo que le guste a todo el mundo. A veces son necesarias una buena dosis de resistencia a la frustración y bastante práctica para poder celebrar el éxito.
Espumador externo – Estos modelos tienen un depósito independiente para la leche y un tubo flexible que lo conecta a la propia máquina. Este tipo de disposiciones ocupa más espacio, pero la buena noticia es que el depósito de leche se puede guardar en la nevera y la limpieza es más sencilla. Muchos modelos también permiten usar el envase de leche directamente. Esto es muy cómodo si se comparte la máquina con varias personas a las que les gusten diferentes tipos de leche.
Espumador interno – Las máquinas de espresso con espumador interno o integrado funcionan de forma parecida a las de espumador externo. Sin embargo, parecen más bonitas y ocupan menos espacio. Aunque, si el diseño no está bien pensado, limpiarlos puede ser bastante molesto. Además, la mayoría de los espumadores automáticos (tanto internos como externos), producen una microespuma bastante mediocre. Solo los mejores consiguen una espuma como debe ser. Este es el motivo por el cual hemos comparado cuidadosamente los resultados de las pruebas y las hemos incluido en nuestras reseñas de máquinas de café.
Aunque tradicionalmente para hacer un cappuccino se usa leche de vaca con al menos un 3,5% de materia grasa, también se puede conseguir una microespuma decente con la leche semidesnatada. En cuanto a las alternativas vegetales, tendrás que experimentar un poco, pero no es difícil encontrar buenas opciones. Las leches de soja y de frutos secos normalmente funcionan muy bien, mientras que es público y notorio que es casi imposible formar espuma con la leche de arroz.
Compartimento de granos
De la misma forma que algunas veces las personas desean distintos tipos de leche con el café, los gustos respecto a los granos de café también pueden variar. Si un grupo grande de personas comparten una máquina de café, es buena idea disponer de dos compartimentos para granos. Puedes usar uno de los compartimentos para granos descafeinados. O simplemente tener listas dos especialidades de tostado distintas. Sin embargo, la mayoría de los modelos con dos compartimentos cuentan con un solo molinillo. A no ser que el molinillo esté diseñado para funcionar hasta que se vacíe completamente (como en el caso de nuestra primera elección, la Melitta Barista TS Smart), recuerda que debes preparar al menos una bebida cuando cambias de compartimento, para evitar el sabor producido por una mezcla extraña de granos. Existen en el mercado unas cuantas máquinas de café espresso caseras con dos molinillos independientes, pero son muy caras.
Depósito de agua
Un depósito de agua más grande significa que habrá que rellenarlo con menos frecuencia, pero también ocupa más espacio. Además, tendrás que vaciar y lavar el depósito de agua regularmente, independientemente de su tamaño. Por eso, un depósito más grande de lo que necesita tu hogar solo significa desperdiciar agua.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta es la dureza del agua. Actualmente la mayoría de los modelos vienen con una tira de análisis y la posibilidad de instalar un filtro de agua. Si vives en una zona con agua dura, un filtro mejorará el sabor de tu café y logrará que tengas que descalcificar con menos frecuencia. Sin embargo, si el agua es blanda o ya tienes un filtro independiente, no hay necesidad de usar un filtro adicional en tu máquina.
Controles
Una máquina automática de café puede contar con multitud de opciones de ajuste, pero eso dará igual si los controles son difíciles de usar, ya que probablemente te rendirás antes de conseguir tu bebida perfecta. Aunque disponer de pantalla puede resultar de utilidad, un conjunto de botones bien pensado puede funcionar igual de bien… y ahorrarte dinero. Y lo mismo se puede decir de las apps. La mayoría de los modelos más caros cuentan con apps, pero solo unas pocas añaden algo de verdadero valor a las funciones de la máquina. Si las apps son lo tuyo, la Melitta Barista TS Smart es, de largo, mucho mejor que sus competidores en este aspecto.
Ajustes
Ahora que ya sabes lo que define a una buena máquina de café automática, vamos a aprender cómo sacarle el máximo partido. No merece la pena pagar por un modelo muy caro y sofisticado si no estás dispuesto a dedicar algo de tiempo a explorar sus funciones. Aunque el uso de la mayoría de las cafeteras automáticas es intuitivo, conocer algunos principios básicos te ayudará a conseguir el café que de verdad complazca a todos los sentidos.
Molienda
Como explicamos en el capítulo anterior, solo deberías comprar una máquina que tenga molinillo ajustable. Para algunos granos es mejor la molienda más fina, mientras que otros requieren un nivel más grueso de molienda. De todos modos, aquí tienes la receta para alcanzar la perfección.
El grado de molienda normalmente tiene números y, cuanto menor sea el número, más fina será la molienda, y viceversa. Deberías empezar siempre por la más fina. Muchos modelos vienen configurados de fábrica justo con lo contrario y algunos solo pueden ajustar un grado de molienda cada vez. Normalmente, una molienda más fina permite extraer sabores más ricos y matizados del espresso, mientras que los cafés preparados más lentamente se benefician de una molienda más gruesa. Sin embargo, se necesita más presión para extraer adecuadamente el sabor de un café molido fino, y no todas las máquinas pueden hacerlo. Si el agua se filtra a través del café molido demasiado despacio, tu café adquirirá un sabor más amargo y desagradable. En este caso, sube un grado la molienda y prueba de nuevo. Por otro lado, si tu café parece flojo, falto de sabor y aguado, es posible que la molienda sea demasiado gruesa y debas probar un número más pequeño.
Cantidad de café
En general, cuanto más café se utilice, más fuerte será la bebida. Sin embargo, como la cantidad de café también influye en lo apretado que está, esto puede afectar considerablemente a la velocidad de extracción. Por lo tanto, tendrás que encontrar la proporción óptima entre la molienda y la cantidad utilizada de café. Recomendamos empezar por la molienda más fina y la cantidad mayor de café que admita tu máquina. Si el café sale un poco turbio y el sabor es demasiado amargo, prueba con una cantidad menor. Presta atención a los cambios en el sabor. Cuando hayas encontrado tu combinación favorita, guárdala. La próxima vez la tendrás a tu disposición simplemente pulsando un botón.
Cantidad de agua y leche
Ajustar el agua (y la leche, si lo pide la receta) tiene mucho que ver con las preferencias personales. Puedes probar con la configuración de fábrica para tus bebidas favoritas, pero te recomendamos que antes de nada mires a ver si están bien. Muchas máquinas tienen una bebida guardada que se llama «espresso» con un volumen de 30, 40 e incluso 50 ml (en lugar de los 25 ml que te servirían en una buena cafetería) Por eso, tal vez disfrutes con el resultado de estos ajustes, pero no sabrá como un espresso. Enreda con los ajustes para replicar tus recetas clásicas favoritas o crea recetas propias. Recuerda que, tras todos estos experimentos, podrías sentir la excitación de un exceso de cafeína, así que tómatelo con calma.
Temperatura
La receta oficial del espresso requiere que el agua alcance una temperatura algo superior a los 90 ºC. A temperaturas bajas el agua no extraerá todo el aroma de los granos y, a temperaturas más altas (cercanas a los 100 ºC o superiores), los granos se quemarán y se producirá un sabor amargo. Sin embargo, solo las máquinas de café de la gama más alta son capaces de controlar la temperatura con precisión y permiten ajustarla. Como puedes ver en este experimento, en la parte baja del intervalo aceptable de temperaturas el café tiene más acidez, mientras que en el extremo contrario, con temperaturas más altas, el café adquirirá más dulzura y amargor. Por eso, ajustar la temperatura del agua, aunque sean solo unos pocos grados, puede ayudarte a conseguir los sabores más placenteros de los granos de tu elección.
¡La temperatura de la leche también importa! Con espumadores integrados, en realidad tus opciones para ajustarla son bastante limitadas. Si prefieres el café con leche caliente, es mejor comprar una máquina que tenga tubo vaporizador y calentar la leche antes de espumarla. Solo recuerda que demasiado no es necesariamente bueno: si calientas la leche por encima de 65 ºC, esta adquirirá un sabor desagradable debido a su desnaturalización, hasta el punto de que puede estropear tu bebida. Se considera que 55 ºC es la temperatura ideal de la leche para un cappuccino.
Finalmente, no olvidemos la temperatura a la que se sirve el café. Para el espresso será unos 67 ºC. Dado que, si la taza está fría, esta puede rebajar la temperatura de la bebida más de lo deseable, un extra muy apreciado es la bandeja calientatazas, especialmente al comparar modelos de gama alta.
Conclusión
Elegir una máquina de café es un arte casi tan intricado como prepararlo. Aunque hay unas cuantas normas sobre la calidad del café, tu estilo de vida y tus gustos no son menos importantes. Por eso hemos seleccionado cuidadosamente modelos para todas las necesidades. Tanto si buscas la máxima comodidad como si prefieres la mejor relación calidad-precio, el espresso más aromático o el cappuccino más cremoso, en este artículo deberías encontrar la respuesta a tu búsqueda. Y, si prefieres una máquina que sea buena en todos estos aspectos además de increíblemente fácil de usar y limpiar, la Melitta Barista TS Smart te impresionará de verdad, al igual que ha dejado encantados a cientos de usuarios y a los más exigentes expertos en café.









