Nuestras vidas se han visto invadidas por todo tipo de pantallas. Sin embargo, todavía hay situaciones en las que se necesita una copia de mucha calidad en papel. De hecho, es difícil encontrar una oficina sin impresora, y muchas personas la necesitan también para su casa. Dicho esto, cabe señalar que esta categoría de productos puede resultar muy confusa, pues existen cientos de modelos con nombres extraños entre los que elegir. Hemos comparado las características y los resultados de los test, hemos reunido opiniones de expertos y hemos escuchado las opiniones de usuarios para averiguar qué impresoras láser son rápidas, fáciles de usar y producen copias totalmente nítidas y detalladas. También hemos resumido toda nuestra exhaustiva investigación en una guía muy cuidada que te ayudará a encontrar la máquina más adecuada para tus necesidades concretas.
Guía de compra
La primera decisión que tienen que tomar la mayoría de las personas cuando compran una impresora es elegir entre una láser y una de inyección. No hay una respuesta sencilla, ya que cada dispositivo tiene sus pros y sus contras. Para entenderlos y seleccionar la más adecuada, es importante conocer algunos conceptos básicos de su funcionamiento.
El principio de las impresoras de inyección es relativamente sencillo de entender. Tiene un cabezal de impresión con cientos de minúsculas pistolas que disparan puntos de tinta en el papel. Si usas una impresora de color, entonces los puntos de las distintas tintas se depositan uno junto a otro o uno encima de otro para crear tonalidades y matices de color variados y detallados. Las gotitas de tinta son minúsculas, y por eso no podemos distinguirlas a simple vista y en su lugar vemos letras, líneas e imágenes.
Una impresora láser, por el contrario, usa electricidad estática. El láser se utiliza para “dibujar” lo que quieras imprimir en un tambor fotorreceptor cargado positivamente. Esto se consigue descargando determinadas áreas del tambor. En lugar de tinta, las impresoras láser usan un polvo muy fino llamado tóner. Cuando adquieren carga positiva, las diminutas partículas de tóner se pegan a las áreas del tambor, previamente descargadas, recreando lo que querías imprimir. A continuación, una hoja de papel con carga negativa se pasa por la superficie del tambor y el tóner es atraído al papel y se adhiere a él. Finalmente, el papel se pasa por un par de rodillos calentados que reciben el nombre de fusor. La alta temperatura funde las partículas de tóner y las incrusta permanentemente entre las fibras del papel. Y, ¡voilà! ¡Ya tienes tu impresión!
Inyección o láser: pros y contras
Como ves, la tecnología de impresión láser es más complicada que la de inyección. Por lo tanto, no sorprende que las impresoras láser sean más caras. Sin embargo, el proceso de impresión es más rápido y el resultado es más preciso. A pesar de ello, cada una de estas tecnologías tiene sus fortalezas y limitaciones.
Velocidad
Ya hemos insinuado que la impresora láser es la mejor opción si tu prioridad es conseguir grandes cantidades de materiales impresos tan rápido como sea posible. Las diversas etapas de la impresión láser normalmente tienen lugar de forma simultánea, permitiendo que tu máquina escupa más páginas por minuto. Además, las impresoras láser no utilizan tinta líquida. Por eso no tienes que esperar a que se sequen las hojas, como sucede con la impresión de tinta y especialmente cuando se trata de imágenes y gráficos.
Calidad de la imagen
Esta característica es un poco engañosa y los resultados van a depender del tipo de tarea de que se trate. Las impresoras láser proporcionan detalles mucho más nítidos y precisos cuando hablamos de fuentes pequeñas o líneas finas. Las impresoras de inyección, especialmente los modelos más baratos, tienen problemas en este aspecto, ya que las gotitas de tinta siempre se corren ligeramente al depositarse en el papel, y esto puede causar que se emborrone un poco. Sin embargo, el hecho de que la tinta se corra un poco tiene sus ventajas a la hora de imprimir imágenes, ya que las gotitas de tinta se mezclan y crean tonos muy hermosos y ricos, mientras que las imágenes de las impresoras láser tienden a tener una apariencia algo plana.
Otro aspecto que debería tenerse en cuenta es la durabilidad de la impresión. Las partículas de tóner están hechas básicamente de plástico. Una vez fundidas sobre el papel, no se corren ni se lavan aunque se moje el papel. Por desgracia, no se puede decir lo mismo de la tinta. Además, el tóner no empapa hasta la otra cara del papel, cosa que sí sucede con la impresión de tinta cuando se usan papeles delgados. Si imprimes documentos importantes que deben almacenarse o archivarse, ciertamente el láser es tu mejor opción.
Coste
A primera vista todo parece sencillo: las de inyección son más baratas que las láser, lo que también es cierto cuando se comparan los cartuchos de tinta con los de tóner. Sin embargo, un tóner puede durar uno o incluso varios años antes de tener que sustituirlo, mientras que los cartuchos de tinta suelen agotarse cada pocos meses. Además, las impresoras láser no gastan demasiado tóner con su limpieza. Las de inyección gastan un poco de tinta de los cartuchos cada vez que se ejecuta una limpieza, necesaria para eliminar burbujas de aire o taponamientos. Es más, si solo utilizas la impresora de vez en cuando, los cartuchos pueden secarse o atascarse. Ese problema no existe con la impresora láser, ya que el tóner es seco de por sí. Puedes tener la láser descansando tranquilamente en su estante unos cuantos meses y de repente ponerla en marcha para imprimir algo en el momento que la necesites.
Si lo pensamos a largo plazo, las láser normalmente acaban resultando menos caras, especialmente cuando se necesita imprimir un volumen grande. Sin embargo, teniendo en cuenta el desembolso inicial, transcurrirá un tiempo antes de que puedas apreciar el ahorro, particularmente si no imprimes demasiado. Cuando se necesite cambiar el tóner, el precio puede ser bastante alto (más alto todavía si tienes una impresora de color). Por eso, algunas personas prefieren comprar cartuchos de tinta baratos con más frecuencia, en lugar de sufrir con la inversión en un cartucho de tóner dolorosamente caro de vez en cuando.
Es posible recortar en gastos periódicos buscando alternativas como los cartuchos de tóner o tinta genéricos. En general, estos tienden a funcionar mejor en las impresoras láser y pueden dar más problemas en las de inyección. Si quieres experimentar, investiga antes exhaustivamente: siempre existe el riesgo de que un consumible compatible no funcione correctamente.
Versatilidad
Una impresora de inyección puede escupir tinta sobre prácticamente cualquier superficie: diferentes clases y tamaños de papel, CD, metal, etc. Una impresora láser es mucho más limitada, y muchos modelos ni siquiera aceptan papel fotográfico. Si necesitas una máquina versátil, una de inyección es mejor opción. Simplemente comprueba qué tipos de soportes de impresión admite.
Ruido
Probablemente para algunas personas este aspecto no sea esencial. Sin embargo, la electricidad estática no hace ruido. Por este motivo, las láser tienden a ser más silenciosas que las impresoras de inyección. Por supuesto que tiene piezas que se mueven y rotan, por lo que la impresora totalmente inaudible no existe. Aun así, si no eres fan de la cháchara de una impresora, seguro que una láser te agradará más. Algunas impresoras incluso ofrecen un modo silencioso que permite minimizar aún más el nivel de ruido, aunque normalmente esta función afecta a la velocidad de impresión.
El veredicto
Resumiendo, creemos que la impresora láser es óptima para oficinas, ya que allí se imprimen mayores cantidades de documentos. Una láser producirá páginas impresas a mayor velocidad, ofrecerá detalles más nítidos, hará menos ruido y, a la larga, permitirá ahorrar dinero. Si el coste inicial alto no es problema, las impresoras láser son excelentes también para el usuario ocasional, ya que no es necesario preocuparse por que se atasquen los cartuchos.
Sin embargo, si quieres reproducir fotografías de alta calidad o imprimir en una amplia variedad de materiales, busca un modelo de inyección. Y, si tienes un presupuesto limitado, también tendrás más variedad de opciones entre las de inyección. Tan solo recuerda que, con el tiempo, sus gastos de mantenimiento probablemente alcancen e incluso superen el coste total de una impresora láser.
Tipos de impresoras láser
Si te parece que una láser satisface mejor tus necesidades, el siguiente paso es decidir si quieres una impresora monocromo o de color. Las impresoras láser monocromo, esto es, en blanco y negro, son más baratas de comprar y mantener. La impresión a color implica que deben actuar varios cartuchos de tóner. Por eso, el coste inicial y los gastos de mantenimiento aumentarán sustancialmente. Dicho esto, las láser de color se comportan magníficamente cuando se trata de gráficos, diagramas, tablas y documentos similares. Por todo ello, su coste puede estar justificado en una oficina con mucho volumen de impresión. Las fotografías impresas en láser impresionan menos. Aunque los modelos de gama alta obtienen un resultado decente, en general una de inyección representará mejor los colores profundos y variados de la fotografía. Otra opción puede ser utilizar un servicio externo que se dedique especialmente a esto y dejar en manos de los profesionales los retos de la impresión fotográfica.
Tanto las impresoras monocromo como las láser se pueden subdividir a su vez en solo impresoras y dispositivos todo en uno que también escanean, copian e incluso algunas veces tienen función de fax. Aunque las primeras no necesitan muchas más explicaciones, las últimas son criaturas más complejas: tanto las todo en uno monocromo como las de color pueden escanear imágenes a color. Por contra, solo estas últimas tienen capacidad para fotocopiar e imprimir a color. Hoy en día, la mayoría de las impresoras de inyección suelen ser del tipo todo en uno, pero hay también unas cuantas impresoras láser para elegir que solo imprimen. Hay una buena razón para ello: si no necesitas fotocopiar o escanear documentos, estas máquinas son mucho más asequibles sin dejar de ofrecer impresiones nítidas y de gran calidad.
Cómo entender las especificaciones
Una vez solucionado el tema de la tipología de impresoras, analicemos las características más cruciales. Si has intentado leerte las interminables especificaciones del producto y te ha dado dolor de cabeza, te entendemos perfectamente. Por eso, hemos seleccionado y explicado las que realmente merecen la pena. Una vez armado con todo este conocimiento, distinguirás fácilmente a la superestrella de las impresoras.
Velocidad
Esta cualidad parece simple. Sin embargo, nada es simple cuando hablamos de imprimir. Al comparar productos, verás diferentes cifras que describen lo rápida que es una impresora láser en concreto. El tiempo de impresión de la primera página es el periodo de tiempo que transcurre desde el momento en que pulsas el botón de imprimir hasta que sale la primera hoja impresa. En las láser, normalmente está entre 8 y 25 segundos, durante los cuales la impresora procesa la información que has enviado y decide cómo plasmarlo sobre el papel.
Después está la velocidad de impresión, que se mide en páginas por minuto (ppm). Esta cifra puede variar mucho incluso en el mismo modelo, dependiendo de si se imprime a color o en blanco y negro, por una sola cara o por las dos caras, si se trata de texto o de imágenes, y así sucesivamente. Para garantizar la uniformidad del dato, los fabricantes de impresoras tienen que probar sus modelos según las normas ISO. De todos modos, resulta útil echar un vistazo a los test en la vida real y a las opiniones de los usuarios para hacerse una idea mejor de la rapidez con la que funciona tu modelo favorito.
Manejo del papel
Primero deberías comprobar qué tamaños de papel admite. La mayoría de las impresoras personales admiten formatos hasta tamaño A4, así que también se pueden imprimir sobres y etiquetas. A continuación viene el peso del papel, también llamado gramaje. Esta cifra se mide en gramos por metro cuadrado (g/m2), y un papel para impresión estándar ronda los 80 g/m2. Para los folletos y panfletos, se considera óptimo un papel de unos 150 g/m2, y para tarjetas de visita se puede llegar hasta los 400 g/m2, aunque no todas las impresoras admiten un papel de gramaje tan alto. Muchas personas creen que los g/m2 hacen referencia al grosor del papel, pero no siempre es así: también debe tenerse en cuenta su densidad. Y aquí llegamos a la siguiente especificación: los tipos de papel admitidos. La mayoría de las láser modernas no solo imprimen en papel estándar, sino también en papel satinado, papel de gran densidad, papel para folletos, papel reciclado y otros tipos comunes de papel. Algunas no admiten papel fotográfico. Como se mencionó anteriormente, las impresoras de inyección tienden a acoger mejor diferentes clases de papel y otros soportes de impresión. Sin embargo, la calidad del resultado puede cambiar mucho, dado que, en algunas superficies, la tinta se corre más y podría acabar emborronándose. Independientemente del tipo de impresora que elijas, los extras te costarán lo que corresponda, así que analiza cuidadosamente con qué frecuencia necesitas impresiones que se salgan de lo habitual.
Que admita un amplio abanico de medios de impresión es poco consuelo cuando la impresora tiene problemas con la capacidad de la bandeja. Creemos que la bandeja de entrada, como mínimo, debería tener capacidad para 250 páginas. Para las microoficinas y el hogar esta cantidad será suficiente, sin necesidad de recargas frecuentes y molestas. Si pones más hojas de la capacidad máxima, la impresora puede negarse a imprimir o, lo que es peor, probablemente se atasque. Los modelos con bandejas adicionales también son más cómodos. Muchos modelos ofrecen una bandeja especial que permite alimentar la máquina con sobres u otros soportes de impresión de tamaño no estándar sin vaciar la bandeja principal. Algunas impresoras presentan varias bandejas de entrada o tienen la opción de añadirlas; dichos modelos son adecuados para oficinas de tamaño pequeño o mediano. La capacidad de la bandeja de salida también es importante. Sin embargo, la mayoría de los modelos domésticos pueden contener fácilmente más de 100 páginas y muy raramente dan problemas.
Si quieres comprar una impresora todo en uno, una función muy cómoda es el alimentador automático de documentos. Esto permite escanear y copiar documentos de varias páginas sin tu asistencia. Además, comprueba la función de impresión a doble cara. Aunque actualmente es una función habitual en las impresoras, algunas todo en uno más baratas no la tienen para copia, escaneo y fax.
Conectividad
La conectividad por USB es lo normal, por lo que se ofrece en prácticamente todos los modelos. Esto garantiza una impresión rápida y fiable. Sin embargo, la desventaja es que la impresora debe estar situada bastante cerca del ordenador, y no se puede conectar a varios dispositivos simultáneamente. Por todo esto, la mayoría de las impresoras admiten también Ethernet y conexión wifi. La conexión Ethernet permite conectar varios ordenadores en una red de área local (abreviado frecuentemente como LAN) asegurando así una conexión rápida. Sin embargo, la LAN se usa normalmente en entornos de oficina. Si prefieres imprimir en tu hogar desde varios dispositivos distintos, busca una impresora que admita conexión wifi.
Una opción incluso más cómoda es Wi-Fi Direct, que permite emparejar la impresora con otro dispositivo sin conectarse antes a una red. Básicamente, Wi-Fi Direct funciona como el Bluetooth, pero mucho más rápido. Otro extra muy agradable es la función Near-Field Communication (NFC): permite conectar una tablet o un smartphone simplemente tocando una zona específica de tu impresora con el dispositivo. Además, actualmente muchas impresoras admiten imprimir directamente desde una tarjeta de memoria o desde una memoria flash USB, así como desde la nube.
Calidad de impresión
Una de las preguntas más importantes relativas a cualquier impresora es cómo es la calidad de su impresión. Nuestra recomendación es que seas sincero contigo mismo y analices tus necesidades reales: ¿qué tipo de impresión es la que necesitas de verdad, y cuáles son muy esporádicas? Algunas impresoras obtienen mejores resultados en los textos, otras sobresalen a la hora de producir gráficos brillantes y detallados, y otras más están especialmente indicadas para las fotografías. Parece lógico buscar una impresora que pueda manejar decentemente todas las cosas que acabamos de mencionar. Sin embargo, es muy complicado encontrar un verdadero “soldado universal” que imprima todo magníficamente y, por otra parte, hay que tener en cuenta que el precio estará acorde a su posición en el mundo de las impresoras.
Comprobar los test y las reseñas te puede ayudar mucho a decidir, ya que es difícil medir con números la calidad de la impresión. Si los documentos son tu prioridad, busca un dispositivo que produzca letras legibles y totalmente formadas y legibles en tamaño pequeño, y caracteres sólidos y uniformemente rellenos en las fuentes grandes. En general, la mayoría de las láser manejan bien los textos, mientras que las páginas impresas con inyección a veces pueden presentar bordes difusos, tinta algo corrida o letras ligeramente desviadas.
Los gráficos deberían ser nítidos, con colores densos y uniformes, mientras que los gradientes de sombreado deberían ser suaves y sin bandas de color: sin franjas horizontales que atraviesen la página. Las fotos son una tarea especialmente complicada para muchas impresoras: los modelos más baratos a menudo no consiguen plasmar los detalles más delicados, especialmente en las áreas de sombra y las áreas con mucha luz. Si quieres una impresora de color, la representación precisa también es importante: algunas impresoras tienden a sobresaturar las imágenes de forma notoria, mientras que otras producen imágenes demasiado pálidas. Actualmente las mejores impresoras láser logran reproducir las fotografías de forma bastante decente, pero la impresora de inyección sigue siendo la primera opción para la impresión fotográfica.
Resolución
La resolución es una característica citada muy a menudo en las especificaciones de la impresora, aunque no sea un factor decisivo en su rendimiento. La resolución se mide en los puntos por pulgadas (ppp) que puede imprimir la impresora. Los modelos modernos comienzan en 600 x 600 ppp, lo que significa que la impresora es capaz de poner 600 puntos por pulgada en horizontal y otros 600 en vertical. Esta resolución es más que suficiente para textos, y además produce fotografías de calidad adecuada. Claro que 1200 x 1200 ppp pueden dar sus frutos en algunas tareas de impresión con más nivel de detalle, pero en lo demás no notarás mucha diferencia. Otros factores, como la calidad del papel que usas, pueden desempeñar un papel más importante que unos cuantos puntitos más.
Coste
Decidirte por una impresora láser barata puede parecer una buena idea. Sin embargo, las marcas frecuentemente atraen a los clientes con dispositivos increíblemente baratos para generar después unos ingresos estables gracias a la venta de cartuchos de tinta o tóner bastante caros. Para un volumen de impresión grande, parece lógico buscar una impresora más cara, ya que estas normalmente tienen consumibles a un precio más adecuado. Aunque la brecha se está cerrando rápidamente, las impresoras láser siguen necesitando consumibles con menos frecuencia y tienden a ser más económicas que las impresoras de inyección. Busca modelos que integren el tóner y el tambor en una sola unidad para evitar más molestias al tener que sustituir estos consumibles por separado. Normalmente, los cartuchos de mayor capacidad rebajan el precio por página. Si te puedes permitir un precio mayor por adelantado, esta es la mejor forma de recargar tu impresora.
Otra forma de recortar gastos son los consumibles compatibles de terceros, al menos cuando funcionan. Últimamente, muchas marcas han tratado de expulsar de su mercado los cartuchos genéricos para sus máquinas. En algunas impresoras de inyección, un cartucho genérico mal elegido puede incluso dañar la propia impresora.
Finalmente, no subestimes el ahorro que te proporciona una máquina con gran eficiencia energética. Probablemente una impresora no sea el dispositivo que gasta más electricidad, pero nosotros solo elegimos modelos que estén certificados por EnergyStar y/o EPEAT; a la larga son mucho mejores, tanto para tu bolsillo como para el medio ambiente.
Durabilidad
Algunas impresoras están diseñadas para manejar un volumen considerablemente mayor que otras. Para ayudar a los usuarios a encontrar el modelo que se ajuste a sus necesidades, normalmente el fabricante proporciona dos números diferentes. El primero es el ciclo de trabajo mensual. Se trata del número absoluto de páginas que se pueden imprimir al mes sin atascos u otro tipo de problemas, y se basa en los resultados de los test de esfuerzo de la impresora. No resultaría adecuado llegar al volumen máximo de impresión todos los meses, porque eso podría desgastar la máquina antes de tiempo. Un número más práctico es el volumen mensual recomendado. Este número sugiere cuántas páginas al mes deberías imprimir para garantizar un rendimiento óptimo, teniendo en cuenta los intervalos de mantenimiento, los costes de consumibles, lo robusta que sea la máquina y otras cualidades. No debería haber ningún problema por superar ese número de vez en cuando. Sin embargo, aconsejamos elegir un modelo con una cifra lo suficientemente alta como para cubrir tu volumen de impresión habitual.
Sencillez de uso
En general, las impresoras tienden a ser dispositivos problemáticos. Algunas de las quejas típicas de los usuarios son configuraciones largas y agotadoras, problemas a la hora de emparejar dispositivos, atascos frecuentes y dificultades para solucionar los problemas que, casi inevitablemente, surgen de vez en cuando. Por eso hemos resumido cientos de reseñas y pruebas de expertos antes de rematar nuestras recomendaciones. Sin embargo, la facilidad de configuración inicial puede depender enormemente del ordenador y de la configuración de la red wifi. Por eso algunos usuarios la completan antes que otros, aunque tengan el mismo modelo.
En lo que se refiere a los ajustes y la solución de problemas, sin duda ayuda mucho contar con una pantalla táctil grande, intuitiva y que informe de todo lo que se necesita saber. Muchas impresoras, especialmente los modelos baratos, aún tienen pantallas de cristal líquido que admiten únicamente una o dos líneas de texto y ofrecen poca información, lo cual puede resultar muy tedioso de usar. Finalmente, comprueba si tu modelo viene con un cable USB. Aunque tengas pensado utilizarla principalmente en modo inalámbrico, es posible que en algunos modelos sea necesario conectarse al wifi por cable la primera vez, y además la impresión con el cable USB es muy útil si se cae la red inesperadamente.
Tamaño
Aunque pueda parecer obvio, recuerda que antes de comprar una impresora debes pensar bien dónde la vas a colocar. El tamaño de los diferentes modelos varía muchísimo, desde las impresoras láser más compactas que caben holgadamente en una estantería hasta las más grandes que necesitan una esquina de la habitación para ellas solas. El peso y las dimensiones totales dependerán de varios factores, como la capacidad de las bandejas, la gama de funciones y el diseño. Además, las láser a color suelen ser más grandes que las monocromo, ya que usan varios cartuchos de tóner. Si el espacio es un problema, recomendamos un dispositivo de solo impresión y en blanco y negro.
Conclusión
Es innegable que tener a mano una buena impresora puede ahorrar tiempo y problemas en nuestras vidas profesionales y personales. Aun así, las impresoras láser, especialmente las todo en uno, están entre los dispositivos eléctricos más sofisticados del mercado. Hemos investigado y comparado más de 60 modelos disponibles actualmente para recomendar únicamente aquellos que combinan un rendimiento rápido y fiable con una puesta en marcha sencilla, además de ofrecer una calidad y unas funciones adecuadas a su precio. También hemos tratado de explicar qué es lo que importa de verdad en una buena impresora y qué características no son esenciales, para que no caigas en reclamos publicitarios que podrían llamarte a engaño. Tanto si buscas una impresora doméstica asequible y fiable como si necesitas una potente multifunción, o cualquiera de las posibilidades intermedias, deberías encontrar tu láser perfecta entre estos 5 modelos principales que hemos analizado.









