¿Qué es una almohadilla eléctrica?
De acuerdo a la definición más simple, se trata de una almohadilla que hace uso de la electricidad para irradiar calor. A pesar de que la termoterapia es una técnica muy antigua, la esterilla moderna como la conocemos es un equipo reciente diseñado especialmente para ayudar a aliviar dolores en diversas partes del cuerpo. El calor que libera propicia que la sangre fluya mejor a través de los vasos sanguíneos. Con solo incrementar el flujo de la sangre en una parte, por ejemplo, la espalda, el paciente experimentará alivio en dicha área.
Cuando alguien lee o escucha la palabra termoterapia, o esterilla de calor, lo primero que la mayoría piensa es en que se trata de una técnica para aliviar el dolor y casi siempre, las personas adquieren este producto en base a ese motivo. Durante miles de años, la gente ha obtenido muchos beneficios de la termoterapia, pues está más que demostrado que el calor repercute positivamente sobre los tejidos más blandos del cuerpo. El calor tiene la capacidad de estimular los receptores en la piel encargados de transmitir el tacto acto, que se traduce en la disminución en la transmisión de señales de dolor que viajan al cerebro.
Por otra parte, son muchos los estudios que han demostrado que, efectivamente, la termoterapia es una alternativa excelente para aliviar el dolor. No obstante, no tiene que ver con aplicar calor a cualquier temperatura y como venga. Todo lo contrario, para evidenciar mejoría y resultados positivos hay que hallar la temperatura perfecta y que la misma se mantenga constante durante toda la terapia. Por esa razón tan importante, lo más recomendable es comprar almohadilla eléctrica de buena calidad que garantice la calefacción adecuada.
¿Cómo funciona?
A priori, el funcionamiento de este equipo es bastante sencillo, pero curiosamente, no muchos fabricantes dan la talla. Como ya bien lo sabes, la esterilla genera calor. Este incremento de la temperatura se produce gracias a una o varias resistencias en el interior de la almohadilla y que a su vez es regulada por un termostato. Con un mando de control, el usuario tiene en sus manos el poder de aumentar o bajar la temperatura entre 3 y 6 niveles.
Todo el equipo térmico está forrado por el material que estará en contacto con la piel y que conduce el calor del interior al exterior. Otro funcionamiento muy importante de este aparato es la inclusión de diferentes sistemas de seguridad que protejan al usuario ante cualquier desperfecto del equipo. El más importante es el apagado automático que se activa si se llegara a incrementar la temperatura superando los rangos preestablecidos.
Al final, todo se resume a que la almohadilla reduzca la tensión de los músculos y poco a poco les devuelva la elasticidad indispensable. En sí, el calor es una especie de sedación que calma los nervios irritados. Una vez se cumpla este objetivo, muy pronto el dolor comienza a disiparse.
Materiales de fabricación
Los fabricantes siempre ponen especial esfuerzo en los materiales exteriores, particularmente en la funda. Se trata de una parte clave porque debe reunir una larga lista de requisitos. El preferido de los fabricantes es el algodón por un motivo determinante: ayuda a distribuir uniformemente el calor, es decir, sin puntos más calientes que otros.
Además, es una tela bastante resistente que deja al usuario reposarse sobre la esterilla y que cuando esté sucia, la podamos llevar sin problemas a la lavadora. Por último, todos conocemos bien cuan suave es el algodón y no es una característica negociable en la fabricación de una almohadilla. Por supuesto, la gente busca efectividad y eso se consigue en gran medida a la suavidad de los materiales de fabricación.
Dimensiones y diseños de las almohadillas eléctricas
Las dimensiones de una esterilla eléctrica varían moderadamente en función al propósito y diseño del producto. En sí, hay tres tipos principales de almohadillas, la clásica, la cervical y la lumbar. Las clásicas, como su nombre lo indica, son las tradicionales de toda la vida que tienen una figura cuadrada/rectangular muy simétrica y su propósito es más general o genérico. Bastante polivalentes y pragmáticas para colocarse en cualquier zona del cuerpo (espalda lumbar, dorsal, cervical, hombros, abdomen, piernas, etc.). Sus dimensiones oscilan los 40 x 30cm.
Las almohadillas lumbares y cervicales están diseñadas con un fin más concreto y ergonómico. Todo tiene que ver con la forma de la esterilla que permite que abarque mejor la zona lumbar o cervical. Por ejemplo, una almohadilla cervical posee una especie de capa o un velcro para ajustarse en la parte del cuello. Por otro lado, la almohadilla lumbar dispone de unas ‘alas’ que abrazan la parte abdominal y ser más eficaz. Ambas almohadillas necesitan abarcar un área mayor, por lo tanto, sus dimensiones se incrementan notablemente. Habitualmente unos 20cm adicionales.
¿En qué situaciones la almohadilla eléctrica es más útil?
No cabe duda del potencial que poseen estos dispositivos para aliviar numerosos tipos de dolores corporales. Sin embargo, son pocos quienes realmente comprenden la versatilidad para mejorar una condición física. Por eso he reservado esta sección para desglosar algunas de las situaciones ideales para una esterilla eléctrica.
- DOLOR DE ESPALDA BAJA: Este dolor es uno de los más comunes que una persona puede experimentar a lo largo de su vida y casi siempre está relacionado con un problema muscular. Esto quiere decir que el incremento del flujo sanguíneo en esta zona aportará alivio oportuno. Como la esterilla calienta los músculos de esta área, propicia la relajación y la dilatación de los vasos sanguíneos. Dicho efecto ayuda a que haya mayor cantidad de oxígeno, nutrientes y reduce la posibilidad de espasmos en los músculos.
- DOLOR DE CABEZA: La cefalea es un mal sumamente frecuente, una especie de palpitación molesta e irritante en uno de los lados de la cabeza o en la frente. Cuando las terminaciones nerviosas están bajo estrés, el calor ayuda a aliviar el dolor dado que los nervios responden muy bien a las fluctuaciones en la temperatura. Como siempre, el calor relaja los músculos y reduce la inflamación.
- DOLOR EN LA CERVICAL: La causa principal de esta dolencia está relacionada con sobrecarga laboral, músculos fatigados y estrés. Las almohadillas especiales para esta zona poseen un velcro que envuelve el cuello para darle temperatura uniforme y constante para relajar los músculos.
- DOLORES EN LAS RODILLAS Y CADERAS: Su origen casi siempre tiene que ver con la debilitación de las articulaciones. Si el dolor irradia hacia los tejidos más blandos o músculos, la almohadilla es un aliciente que reduce la rigidez y trabaja en la flexibilidad en derredor de la articulación.
Cómo elegir una almohadilla eléctrica
Antes de proceder con la compra de este dispositivo, no hay que ignorar el hecho de que la almohadilla eléctrica no es una herramienta para tratar todos los dolores, por ende, la recomendación es consultar con un doctor antes de usarla. Si ya posees el aval de un médico, entonces ya es hora de descubrir cuál es la mejor almohadilla eléctrica para ti.
- DIMENSIONES Y DISEÑO: En el mercado, un gran porcentaje de esterillas son rectangulares y esto por una razón de mucho peso: la versatilidad. Una esterilla rectangular se puede usar para casi cualquier parte del cuerpo, pero son más genéricas. Por otro lado, un modelo específico para la cervical o zona lumbar son más eficaces en estas partes. En primer lugar, por su relieve que se adaptan a la perfección a las líneas corporales.
- SISTEMAS DE SEGURIDAD: Tanto las almohadillas más sencillas y baratas, como las que llevan mucho tiempo en el mercado no cuentan con demasiados sistemas de seguridad y esto no es un aspecto menor a pasarse por alto. Al tratarse de calefacción y electricidad, además de que es un producto que estará pegado al cuerpo, es imperativo velar por la integridad personal. En este sentido, hay que invertir en modelos que ofrezcan apagado automático en caso de que ocurra cualquier fallo en el funcionamiento normal del equipo, por ejemplo, ante un aumento repentino en la temperatura. Asimismo, por motivos de seguridad, es bueno que la almohadilla eléctrica farmacia también se apague por sí misma luego de 90 minutos de encendida o un tiempo aproximado.
- FUNDA LAVABLE: Es de suma importancia que la funda contribuya con la higiene de este aparato. Verifica que la funda de la almohadilla que vayas a comprar se pueda remover para lavar, bien sea a mano o en lavadora.
- TEMPERATURA: El tema de la temperatura envuelve varios aspectos. Primero que todo, la potencia, que repercute en la intensidad del calor que es capaz de generar. Segundo, la conducción de la temperatura hacia el exterior a través de la funda. Las características de los materiales y tejidos deben propiciar que el calor fluya desde el interior hasta el contacto con la piel del usuario. Tercero y último, la capacidad del termostato para fluctuar entre varios niveles de temperatura. Un rango más amplio ayuda a que la almohadilla se adapte mejor a partes más sensibles. Lo mínimo serían 3 niveles, pero la mejor almohadilla eléctrica ofrece por lo menos 6.









